Por primera vez en un recinto ferial, el Salón del Automóvil cuenta con una pista de 100 m de longitud y un laboratorio de “crash test”, en la que se realizan simulaciones de accidentes para concienciar a los conductores y mejorar la seguridad en los coches.
Estas pruebas son utilizadas por las marcas de automóviles y la Administración para obtener la certificación Euro NCAP.
Así queda un vehículo tras sufrir un accidente. Para evitar víctimas mortales el sector automovilístico incide en la seguridad de los coches. Con estas muestras se pretende sensibilizar a los conductores para que reduzcan la velocidad en las carreteras.
En el último estudio de la Dirección General de Tráfico, se puede comprobar el claro descenso de la mortalidad en el mes de abril de los últimos cinco años.
Pol Bardera
